Ruta al Menejador con nieve desde Ibi

Ruta al Menejador con nieve desde Ibi

Recién comenzado el año 2026, los medios de comunicación anunciaban nevadas muy probables en el interior de Alicante, incluso en cotas de 400 metros. No fue para tanto: mi gozo en un pozo. La nieve se quedó en las cumbres más altas, a partir de unos 1200 metros de altitud. Aun así, y sobre todo descartando montañas que ya habíamos pisado con nieve, pusimos rumbo a Ibi. El objetivo era coronar el punto más alto del Parque Natural del Carrascar de la Font Roja: el Menejador. Si el tiempo y la fuerzas lo permitían, bajaríamos también al santuario, en la vertiente norte de la sierra.

Era el día de Reyes, 6 de enero. No llegamos demasiado temprano a la ciudad del juguete, serían sobre las ocho y media. Perdón, es cierto que es muy temprano para algunas personas; para mí es, incluso, un poco tarde. Nada más bajar del coche ya sentimos el ambiente fresco en la piel, ese lifting natural que en ocasiones como esta da tanto gusto sentir. Por supuesto, enseguida nos pusimos guantes, gorro y braga térmica en el cuello. En la mochila también llevábamos crampones y polainas, por si acaso.

Ya conocía el itinerario de esta ruta, aunque es cierto que no la había recorrido desde hacía unos diez años. Ya en el inicio del sendero encontramos algunos puntos con un poco de hielo, sobre todo en tramos rocosos y con escorrentías de agua congelada durante la noche. Nada alarmante, pero lo suficiente como para prestar más atención de la habitual y no resbalar en algún momento.

Pou del Canyo (sierra del Menejador).
Pou del Canyo (sierra del Menejador).

La primera parada la hicimos en el Pou del Canyo, un antiguo pozo de nieve actualmente restaurado. Casualmente en este punto comenzamos a ver nieve, así como unos cuatro centímetros de hielo adherido horizontalmente a las ramas de plantas y árboles. La escasa vegetación del entorno estaba literalmente congelada. A ratos, aquí el viento soplaba de forma generosa.

El manto blanco nos hacía más agradable la caminata, escondiendo un terreno ennegrecido y devastado, pues en ese momento atravesábamos la zona calcinada durante el incendio ocurrido en julio de 2025.

El siguiente objetivo era la Cava Simarro (imagen principal de este artículo), otro pozo de nieve situado a menos de 300 metros del anterior. Sin embargo, frente a nosotros teníamos una extensión blanca con algunos esqueletos quemados de matorral. La senda era imperceptible y el pozo no estaba a la vista, ya que quedaba escondido tras una pequeña bajada. Finalmente fuimos campo a través en la dirección que creíamos correcta, hasta que lo vimos.

Sierra del Menejador.
Sierra del Menejador con nieve.

Desde este maltrecho pozo de nieve, desprovisto de tejado, la senda seguía sin ser totalmente perceptible durante unos 200 metros, debido a la nieve. Apenas habría unos siete u ocho centímetros de espesor. Por suerte, algunos senderistas más madrugadores ya habían pasado por el sendero. Pudimos avanzar sin grandes complicaciones observando esas pisadas.

En poco tiempo llegamos al tercer pozo de nieve de la ruta: el Pou de la Noguera. En este caso, un pozo en estado realmente ruinoso, incluso con peligro de caída a su interior si alguien curioso se asoma más de la cuenta. Tras un último empujón ya estábamos junto al depósito de agua contra incendios, en la parte alta de la sierra, donde nos cruzamos con gente equipada pero también con gente tiritando de frío. Zapatillas de lona, chándal (o pantalones vaqueros) y a ver la nieve. Y sin mochila (sin agua ni comida).

Sierra del Menejador con nieve.
Sierra del Menejador con nieve.

Arriba todo era, de nuevo, un paisaje totalmente congelado: la caseta de vigilancia contra incendios, las varias antenas del Menejador y, por supuesto, la vegetación parcialmente calcinada. El hielo se había adherido con fuerza a cualquier cosa que sobresaliera del suelo. En la cumbre no hicimos más que una pausa muy breve, de apenas cinco minutos, para observar el entorno y las montañas de los alrededores, las más altas también nevadas. El ambiente era tan gélido que decidimos comer en ruta, sin parar, por eso de no enfriarnos más de la cuenta. 

Ya de regreso, aún veríamos un pozo de nieve más: la Cava del Menejador (o Pou del Carrascar), junto al camino que conecta la cumbre con el Mas de Tetuán. Por esta pista forestal parcialmente helada aún subían familias a eso del mediodía. Vimos algún resbalón por aquí y otro por allá, pero ninguna caída. Incluso yo mismo estuve a punto de caer tras pisar una pequeña placa de hielo, por un despiste. Aun así, no fue necesario usar crampones.

Sierra del Menejador con nieve.
Sierra del Menejador con nieve.

Desde el Mas de Tetuán avanzamos ya sin nieve y por pista forestal hasta el Mas de Foiaderetes, donde había algunos coches aparcados en medio del barrizal. Un último tramo de sendero hacia el sur nos llevó de vuelta a Ibi, tras poco más de cinco horas de una satisfactoria ruta sin mucha masificación y con increíbles paisajes nevados.

Si deseas seguir leyendo contenido como este, únete al canal de Sendas y Leyendas en Telegram para estar al día de las últimas publicaciones.

Adán Agulló

Apasionado de la montaña, el senderismo y el patrimonio cultural. Autor de los libros Sendas y Leyendas de Alicante, Rutas con historia por el entorno de Elche y Paseos con historia por la costa de Alicante.