Qué ver en Peñíscola: el castillo, playas y mapa con 16 sitios que visitar + cómo llegar

Qué ver en Peñíscola: el castillo, playas y mapa con 16 sitios que visitar + cómo llegar

El casco antiguo, donde además está el castillo, cuenta con numerosos e interesantes sitios que hay que ver en Peñíscola.

¿Dónde está Peñíscola?

La fascinante población de Peñíscola (o Peníscola) se encarama sobre un peñón, a modo de península totalmente amurallada por todo su perímetro. Con una sorprendente imagen de fortaleza inexpugnable, que perdura hasta nuestros días, fue declarada Conjunto Histórico Artístico en el año 1972.

Peñíscola se encuentra en el extremo noreste de la Comunidad Valenciana, entre los municipios de Alcossebre (al sur) y Benicarló (al norte). Pertenece a la comarca del Baix Maestrat, está en la Costa de Azahar y, por lo tanto, forma parte de la provincia de Castellón.

Cuenta con una población censada que ronda los 8000 habitantes, y es uno de los destinos turísticos por excelencia de Castellón, ya que en verano puede superar los 100000 habitantes, que vienen a Peñíscola a pasar sus vacaciones, tanto en casas de segunda residencia como en la variada oferta hotelera de la ciudad.

El casco urbano de Peñíscola no solo comprende la fascinante zona amurallada y el castillo, es decir, el casco antiguo, sino que además se ha expandido extramuros, con numerosas urbanizaciones y edificios, muchos de estos situados frente a la extensa playa Norte.

Qué ver en Peñíscola: el castillo.
Castillo de Peñíscola, desde el Parque de la Artillería.

¿Cómo llegar a Peñíscola?

La forma más rápida de llegar a Peñíscola, tanto desde Valencia y Castellón como desde Tarragona, es a través de la Autopista del Mediterráneo AP-7. Desde esta, debemos tomar la salida 43, para seguir por la carretera CV-141, la cual nos conduce al casco urbano de Peñíscola.

En condiciones normales, desde Castellón se tardan unos 35 minutos, desde Valencia alrededor de 1 hora y 30 minutos y, desde Tarragona, en torno a 1 hora y 25 minutos.

En Peñíscola, la zona azul y zona verde (aparcamiento limitado a 2 horas) es de pago del 1 de marzo al 31 de octubre (al menos en 2021). Se puede comprar un abono diario, o de 7 días, desde 6,25 euros las 24 horas.

En el mapa de Google de abajo se muestra la ubicación exacta del aparcamiento al que debemos llegar con nuestro vehículo, para aparcar cerca del centro histórico de Peñíscola. Entre noviembre y febrero suele ser gratuito. El resto del año tendremos que pagar por estacionar en zona azul.

También podemos probar a aparcar en un solar de tierra, ubicado junto al Hotel Herasu, a unos 15 minutos andando del casco antiguo. Se trata de un aparcamiento gratuito y no vigilado. En este enlace se puede ver la ubicación del solar.

Historia de Peñíscola (muy resumida)

El lugar que hoy ocupa Peñíscola ya fue ocupado por fenicios, íberos, griegos, romanos y, más tarde, por los árabes, cuando Tarik conquistó el lugar al que llamaron Banáskula, en el año 718, permaneciendo estos hasta 1233. En este año, Jaime I tomó posesión de Peñíscola y, en 1251, esta obtuvo carta de población.

En 1294, la Orden del Temple intercambió, con Jaime I, Peñíscola por Tortosa, pero la Corona recuperó la ciudad en 1307, al ser abolida la institución templaria. En 1319, la Orden de Montesa heredó los bienes templarios y regentó Peñíscola hasta la irrupción del Papa Luna.

En 1426, la Santa Sede donó el Castillo de Peñíscola al monarca aragonés Alfonso V el Magnánimo, pero la Orden de Montesa reclamó su posesión y lo recuperó en 1441, hasta que Fernando el Católico tomó posesión de la fortaleza en el año 1488.

Peñíscola y Alicante fueron las dos únicas plazas que, durante la Guerra de Sucesión, se mantuvieron fieles a la causa borbónica. Por tal motivo, la ciudad fue sitiada entre 1705 y 1707 por tropas anglo-holandesas. Felipe V recompensó a Peñíscola con el título de ciudad y dos flores de lis en su escudo.

Durante la Guerra de la Independencia, Peñíscola fue de nuevo sitiada en 1812 y, esta vez sí, ocupada por tropas napoleónicas. Dos años más tarde, en 1814, las tropas borbónicas recuperaron la ciudad tras arrasarla con más de 60000 disparos de cañón.

Ya en 1890, con la aparición de las nuevas armas, Peñíscola perdió su condición de plaza fuerte y fue desmantelada, trasladando el conjunto de sus armas históricas al arsenal de Cartagena.

Qué ver en Peñíscola: casco antiguo.
Panorámica de Peñíscola desde el castillo.

Peñíscola y el Papa Luna

Peñíscola es una de las 3 únicas Sedes Pontificias, junto con Roma y Avignon, ya que Benedicto XIII, más conocido como el Papa Luna, se refugió en este castillo en el año 1411 y hasta su muerte, en 1423. Por entonces, la Iglesia católica vivía una época convulsa, conocida como el Cisma de Occidente, en la que tres obispos se disputaban la autoridad pontificia.

El Papa Luna (Pedro Martínez de Luna) se negó varias veces a renunciar a su papado y, por tal motivo, fue declarado hereje y antipapa por el Concilio de Constanza, en 1415. Tras su muerte, le sucedió Clemente VIII en Peñíscola, aunque este abdicó finalmente en 1429, en favor de Martín V, nombrado papa por el Concilio en 1417.

Una de las leyendas en torno al Papa Luna cuenta que, él mismo, en una sola noche construyó la escalera de piedra que desciende al mar desde el castillo, para viajar hasta Roma flotando sobre su manto pontificio y, allí, reafirmarse en su posición ante su homólogo romano, asegurando que él, Benedicto XIII, era el verdadero papa.

¿Qué ver en Peñíscola?

En la lista de abajo se muestra una propuesta de ruta cultural urbana por los sitios más interesantes que visitar y que ver en Peñíscola de turismo. Estos lugares de interés están ordenados, siguiendo el itinerario del mapa de Wikiloc adjunto, el cual tiene su punto de inicio en el aparcamiento situado entre las playas Norte y Sur.

Se trata de una ruta, o más bien paseo, de en torno a 4,8 kilómetros de longitud, que se puede hacer tranquilamente, y sin prisas, durante la mañana y parte de la tarde, parándonos y visitando los diferentes sitios interesantes del casco antiguo, como pueden ser el Parque de la Artillería o el Castillo, entre otros.

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1. Playa Norte.

Desde donde hemos aparcado, en el parking situado entre las playas Norte y Sur, salimos de este caminando por el extremo noreste, para dirigirnos primero a la playa Norte. Caminamos unas decenas de metros por el Paseo Marítimo, para ver la playa y, sobre todo, la panorámica de la ciudadela de Peñíscola desde esta perspectiva.

Esta playa es una de las más extensas de la Comunidad Valencia y del levante peninsular, pues el arenal llega hasta la población vecina de Benicarló, con una longitud, en conjunto, que ronda los 6 kilómetros.

Qué ver en Peñíscola: Playa Norte.
Imagen de Peñíscola desde la playa Norte.

2. Portal Fosc y plaza del Ayuntamiento.

Nos dirigimos ahora hacia el interior del recinto amurallado de Peñíscola, que es uno de los mejor conservados de la Península Ibérica, a pesar de las múltiples marcas de metralla y proyectiles causadas por antiguos conflictos bélicos.

Debemos subir por la cuesta de la calle Mayor e ignorar las escaleras que encontramos de frente, para seguir subiendo por la cuesta y pasar, finalmente, por el Portal Fosc (Portal Oscuro). Lo primero que encontramos, al acceder a la ciudadela, es el Ayuntamiento de Peñíscola.

Por la derecha de este podemos subir al Balcón de Pilatos, que conecta con el Baluarte del Olvido, el cual discurre paralelo a la calle Olvido, hacia el norte del recinto, y desde donde se obtiene una buena panorámica de la parte moderna de Peñíscola y sus playas.

Qué ver en Peñíscola: Portal Fosc.
Portal Fosc desde la plaza del Ayuntamiento de Peñíscola.

3. Baluarte del Calvario.

Al final de la calle del Olvido, giramos ligeramente a la izquierda y llegamos al amplio y robusto Baluarte del Calvario, del cual destacan las estancias con arcos situadas bajo el baluarte.

El ingeniero militar Juan Bautista Antonelli proyectó, en el siglo XVI, el tramo de muralla renacentista que discurre desde el Parque de la Artillería (al norte del recinto) hasta el Baluarte de Santa María (suroeste), incluyendo el Baluarte del Calvario.

Qué ver en Peñíscola: Baluarte del Calvario.
Baluarte del Calvario y, detrás, playa Norte de Peñíscola.

4. Parque de la Artillería.

Regresamos a la calle Olvido para seguir hacia el norte y, enseguida, encontramos a la izquierda el acceso a uno de los sitios más sorprendentes que ver en Peñíscola: el Parque de la Artillería.

El Parque de la Artillería es la única zona verde del casco antiguo de Peñíscola, ubicado en el interior del recinto amurallado. En este podemos encontrar diferentes construcciones de origen bélico, así como túneles y pasadizos que conectan diferentes áreas del parque y con el mar Mediterráneo.

El ticket de entrada al Parque de la Artillería vale también para visitar el Castillo de Peñíscola, cuesta 5 euros para el público general y 3,5 euros en tarifa reducida. En agosto de 2021, la venta de tickets se realiza solo en el castillo, por lo que, tal vez, tengamos que dejar la visita al parque para más tarde.

Qué ver en Peñíscola: Parque de la Artillería.
Túnel en el Parque de la Artillería (Peñíscola).

5. Iglesia de la Ermitana.

Tras la visita al Parque de la Artillería, salimos por la misma puerta de entrada y seguimos nuestra visita cultural por Peñíscola subiendo la cuesta de la calle Santos Mártires, es decir, subimos hacia nuestra izquierda. Unas decenas de metros más adelante vemos, a la izquierda, la Iglesia de la Ermitana.

Este templo religioso cristiano es conocido también como Ermitorio de la Virgen de la Ermitana, y fue construido entre los años 1708 y 1714, adosado a la fachada noroeste del Castillo de Peñíscola.

Qué ver en Peñíscola: Iglesia de la Ermitana.
Iglesia de la Ermitana, junto al Castillo de Peñíscola.

6. Castillo de Peñíscola.

Desde la Iglesia de la Ermitana, tan solo tenemos que avanzar unos metros por la plaza de Armas y calle del Castillo para encontrar, a la izquierda, la puerta de acceso al Castillo de Peñíscola, el cual se encuentra a 64 metros sobre el nivel del mar, en el punto más elevado del peñón sobre el que fue construida Peñíscola.

El castillo es el lugar principal que ver en Peñíscola. Fue construido sobre los restos de una antigua alcazaba árabe, entre los años 1294 y 1307. Por entonces, la Orden del Temple poseía Peñíscola y sus alquerías.

El Castillo de Peñíscola tiene cierta semejanza con el Castillo de Miravet (Tarragona), construido 150 años antes. Además, fue palacio papal durante la estancia de Benedicto XIII (el Papa Luna) y Clemente VIII. Asimismo, es Monumento Histórico Nacional desde 1931.

Como ya se ha comentado, la entrada general al Castillo de Peñíscola cuesta 5 euros y sirve, también, para acceder al interesante Parque de la Artillería, otro de los sitios imprescindibles que visitar en Peñíscola.

Qué ver en Peñíscola: Castillo del Papa Luna.
Interior del Castillo de Peñíscola.

7. Faro de Peñíscola.

Justo al sur del castillo encontramos el Faro de Peñíscola, cuya construcción se remonta al año 1892, con una señal de luz destellante que alcanza las 35 millas náuticas, es decir, unos 65 kilómetros de distancia. Frente al faro está el perfecto mirador que forma la Batería del Terraplén, desde donde se puede ver la fachada oriental del castillo.

Qué ver en Peñíscola: Faro.
Faro de Peñíscola, visto desde el castillo.

8. Casa de las Conchas (o de les Petxines).

Desde el faro y baluarte bajamos hacia el sureste del recinto por unas escaleras, para llegar al Baluarte Nuevo y calle Farons, donde encontramos uno de los rincones más curiosos que ver en Peñíscola: la Casa de la Conchas.

La fachada de esta estrecha casa, aunque de tres alturas y puertas y ventanas azules, se encuentra totalmente recubierta de cientos de conchas marinas de diferentes tamaños.

Qué ver en Peñíscola: Casa de las Conchas.
Casa de las Conchas (Peñíscola).

9. Museo del Mar.

Desde la Casa de las Conchas, seguimos bajando por la calle Farons, con el mar a nuestra izquierda, y enlazamos con la calle Sol, para llegar muy pronto al Baluarte del Príncipe y Museo del Mar, que en agosto de 2021 se encuentra temporalmente cerrado al público.

El Museo del Mar ocupa las dependencias de un antiguo cuartel de artillería que, a su vez, fue utilizado como escuela entre los años 1912 y 1969. No fue hasta 1996, cuando se comenzó a restaurar para su habilitación como museo, en el que se divulga tanto el oficio de la pesca en Peñíscola como la fauna y flora marinas, así como la arqueología del mar.

10. Casco antiguo.

Desde el Museo del Mar, podemos hacer una pausa para comer en alguno de los restaurantes de la calle Príncipe, cuyas terrazas se encuentran en el Baluarte de la Reina.

Posteriormente podemos dar un paseo por las estrechas, pero enigmáticas, calles del casco antiguo de Peñíscola, adentrándonos por la calle Mayor, situada junto al Museo del Mar.

Qué ver en Peñíscola: Baluarte de la Reina.
Baluarte de la Reina, junto al Museo del Mar (Peñíscola).

11. Parroquia de Santa María.

En el extremo noroeste de la calle Mayor se encuentra la Parroquia de Santa María, la cual fue construida tras la Conquista cristiana del siglo XIII, reconstruida tras un grave incendio ocurrido en el siglo XV y ampliada en el XVIII. En su interior se encuentran algunas de las joyas del Papa Luna, como una cruz procesional gótica y un cáliz.

12. Plaza y Puerta de Santa María.

Desde la Parroquia de Santa María bajamos por unas escaleras, situadas a la izquierda de esta, hacia la calle González Granda y, al final de esta, seguimos a la derecha, para acceder a la Plaza de Santa María y Puerta del mismo nombre, la cual fue abierta en 1754 por orden de Fernando VI.

Esta plaza era antiguamente conocida como plaza de les Caseres, y se encuentra rodeada por la Batería de Santa Ana (al suroeste) y el Baluarte de Santa María (al noroeste). Además, al sur de la plaza, y fuera de esta, se encuentra la Font de Dins (fuente de dentro), el manantial más caudaloso de la pequeña península sobre la que se construyó Peñíscola.

Además de la Font de Dins, en el peñón hay otros manantiales de agua dulce, aunque menos caudalosos. Es, sobre todo en la cercana sierra de Irta, donde aflora el agua de un extenso acuífero, de unos 2400 metros cuadrados.

Qué ver en Peñíscola: Plaza de Santa María.
Plaza de Santa María (Peñíscola).

13. El Bufador.

Debemos salir ahora de la plaza de Santa María por el mismo sitio por el que habíamos entrado, y recorremos la calle Saiz de Carlos hasta topar de frente con unas escaleras, por las cuales bajamos a otro de los lugares más curiosos que ver en Peñíscola: el Bufador.

Este consiste en un gran agujero natural situado en las rocas del peñón, que permiten el paso del agua marina y del aire, emitiendo un sonido característico y de intensidad variable, en función del estado del mar.

Tras visitar el Bufador, regresamos sobre nuestros pasos para subir las escaleras que habíamos bajado y, siguiendo a la izquierda y cuesta arriba, nos acercamos al mirador formado por el Fortín del Bonete, en cuyo interior se suele instalar un belén en Navidad.

14. Puerta de San Pedro.

Desde el Fortín del Bonete, bajamos por la cuesta de la calle Prolongación de Atarazanas, para salir del recinto amurallado por la Puerta de San Pedro. Esta fue construida en el siglo XV por orden de Benedicto XIII (el Papa Luna), cuyo escudo se puede observar en la parte superior del arco.

Qué ver en Peñíscola: Puerta de San Pedro.
Puerta de San Pedro (Peñíscola).

15. Puerto de Peñíscola.

Nada más salir por la Puerta de San Pedro vemos, frente a nosotros y a la izquierda, el espacioso Puerto de Peñíscola. Este se comenzó a construir en el año 1922 y, antes de su existencia, las embarcaciones de Peñíscola se guarecían y amarraban en el embarcadero de La Porteta (la puertecita), situado frente al Baluarte de San Fernando, al noroeste del recinto amurallado.

Qué ver en Peñíscola: Puerto.
Castillo de Peñíscola y recinto amurallado vistos desde el puerto.

16. Playa Sur.

El último sitio que vemos, antes de terminar nuestra ruta cultural urbana por Peñíscola, es la playa Sur, situada al oeste del puerto y al sur del parking donde habíamos dejado nuestro vehículo. Merece la pena acercarse a la orilla, para tener otro punto de vista del Castillo de Peñíscola y del conjunto del casco histórico.

¿Qué ver en los alrededores de Peñíscola?

Si vamos a estar un fin de semana o más tiempo en Peñíscola, bien de vacaciones o de escapada, hay otros lugares interesantes que ver en los alrededores, desde entornos naturales donde hacer rutas de senderismo, hasta pueblos con encanto y edificios históricos.

1. Marjal de Peñíscola.

A unas decenas de metros de la playa Norte, y al oeste del camping Edén, se encuentra el Marjal de Peñíscola, donde podemos hacer una breve ruta por senda y algunas pasarelas de madera. Además, hay algunos observatorios de aves desde donde podemos ver la avifauna del paraje.

Podemos comenzar el paseo desde la avenida Pigmalión, desde el sur del marjal, y caminar hacia el norte del humedal, para rodear el camping y regresar por el paseo marítimo de la playa Norte. Esta ruta tiene una longitud de unos 3,3 kilómetros, es muy fácil y totalmente apta para hacer con niños. Cómo llegar al Marjal de Peñíscola.

2. Parque Natural de la Sierra de Irta.

Con más de 7700 hectáreas terrestres protegidas, y más de 2400 marítimas, el Parque Natural de la Sierra de Irta constituye un importante espacio natural de Castellón y de la Comunidad Valenciana.

El pico Campanilles es la cúspide del parque natural, con 572 metros de altitud. Asimismo, en sus más de 12 kilómetros de costa hay numerosos y sorprendentes acantilados, destacando el de la Torre Badum. Otros puntos de interés de la sierra de Irta son los castillos de Alcalà de Xivert y de Santa Magdalena de Pulpis.

Hay numerosas rutas de senderismo señalizadas en el Parque Natural de la Sierra de Irta, que se pueden conocer a través de la web oficial de este increíble espacio natural.

3. Benicarló.

La población vecina de Benicarló se encuentra a tan solo unos 15 minutos, en coche, de Peñíscola. Podemos acercarnos a pasear por las calles del casco antiguo y conocer algunos de sus edificios históricos, como la Parroquia de San Bartolomé o diferentes palacetes barrocos y modernistas, entre otras cosas. Qué ver en Benicarló.

4. Vinarós.

El núcleo urbano de Vinarós no se encuentra mucho más alejado, pues en unos 25 minutos habremos llegado desde Peñíscola. También en esta población, tanto en su casco histórico como en los alrededores, podemos visitar diferentes lugares de interés. Qué ver en Vinarós.

5. Cervera del Maestre.

Si nos dirigimos un poco hacia el interior de Castellón, en unos 30 minutos llegamos al pequeño pueblo de Cervera del Maestre, donde podemos pasear por sus calles y ver algunos de sus monumentos históricos, así como los restos del Castillo de Cervera (o de la Maestranza de Montesa) y el Centro de Interpretación Molí de l’Oli (molino del aceite). Qué ver en Cervera del Maestre.

6. Real Monasterio de la Mare de Déu de la Salut.

A muy poca distancia de Cervera del Maestre, y a tan solo unos 30 minutos de Peñíscola, podemos ver el Real Monasterio de la Mare de Déu de la Salut, en el municipio de Traiguera. El origen de este templo se remonta al siglo XIV y está compuesto por un conjunto de interesantes edificios históricos. Cómo llegar al monasterio.

Enlaces de interés:
Pantano de Ulldecona: ruta con agua en el interior de Castellón.
Ruta a la Foradada del Montsià (Tarragona): el gran balcón del Delta del Ebro.
Río Fraile (Bicorp, Valencia): descenso y ruta desde el camping.

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