Sanatorio de Fontilles (Vall de Laguar): un pueblo para leprosos en el interior de Alicante

Sanatorio de Fontilles (Vall de Laguar): un pueblo para leprosos en el interior de Alicante

El Sanatorio de Fontilles abrió en el año 1909 para atender a enfermos de lepra de toda España, en una época en que no había cura para esta enfermedad.

Situado en la comarca de la Marina Alta, Fontilles es un conjunto de edificios históricos construidos desde principios del siglo XX en torno al Sanatorio de San Francisco de Borja a modo de pequeño pueblo, o colonia, donde las personas aquejadas de lepra podían llevar una vida lo más normal posible.

Entre los diferentes edificios había bar, teatro, biblioteca, iglesia, herrería, zapatería o carpintería, además del propio sanatorio y un cementerio. Se construyeron con cierta separación entre sí, con huertos, amplias zonas ajardinadas y a diferentes alturas.

En la actualidad, muchos de estos edificios están cerrados, aunque en el Sanatorio de Fontilles se siguen realizando labores de investigación, terapias y curas frente a la lepra. Además, uno de los edificios se utiliza como residencia para la tercera edad.

En cuanto a su ubicación geográfica, Fontilles se encuentra rodeado de pequeños cerros de hasta 400 metros de altitud, en un recoleto valle situado entre los barrancos de les Hortes (al norte) y de Fontilles (al sur). Pertenece al término de La Vall de Laguar, cuyo municipio también comprende otros tres pequeños pueblos: Campell, Fleix y Benimaurell.

Sanatorio de Fontilles: de recelos y muros perimetrales

Cuando se inauguró el Sanatorio de Fontilles, en el año 1909, no existía un fármaco con el que hacer frente a la enfermedad infecciosa de la lepra, la cual provoca malformaciones en sus fases más avanzadas. Por tal motivo, la construcción del sanatorio fue tomada con recelo por los pueblos de la zona.

Sanatorio de Fontilles (La Vall de Laguar, Alicante).
Iglesia de Fontilles.

La lepra afecta a la piel y a los nervios periféricos, provocando graves eccemas y parálisis, así como deformidades en la cara, manos y pies. El primer medicamento que arrojó cierta eficacia no apareció hasta mediados del siglo XX. En la actualidad la enfermedad se puede curar y, si es detectada en sus fases iniciales, no deja secuelas.

Anteriormente a la aparición de tratamientos eficaces contra la lepra, quien entraba en Fontilles lo hacía para confinarse de por vida en esta pequeña colonia, la cual incluso contaba con un muro perimetral de más de 3 kilómetros de longitud y 3 metros de alto, el cual rodeaba la totalidad el recinto.

La treintena de edificios que hoy encontramos en Fontilles fueron construidos desde principios del siglo XX hasta la década de 1970. No se erigieron siguiendo un entramado concreto, sino en función de la orografía escalonada del terreno.

Había pabellones diferenciados para mujeres y hombres, así como casas para personal sano, hospedería, central eléctrica, vaquería, convento, cocinas y economato, entre otros edificios. Ver mapa de Fontilles de 1948.

Sanatorio de Fontilles (La Vall de Laguar, Alicante).
Zona ajardinada en Fontilles.

Con la aparición de los fármacos que permitieron tratar la lepra, el Sanatorio de Fontilles consiguió disminuir el número de pacientes residentes de forma paulatina, sobre todo desde finales del siglo XX. En la actualidad muchos edificios han quedado en desuso.

Sin embargo, Fontilles sigue tratando a personas enfermas de lepra y la Fundación Fontilles cuenta con un merecido reconocimiento internacional en la lucha contra esta enfermedad. Así mismo, en la actualidad desarrollan diferentes proyectos en multitud de países subdesarrollados, donde la lepra aún está presente.

Además, en Fontilles se realizan cada año cursos sobre leprología, así como sobre enfermedades dermatológicas tropicales, dirigidos no solo a personal sanitario, sino también a misioneros, voluntarios y trabajadores sociales de todo el mundo.

Como ya se ha comentado, en la actualidad uno de los edificios de Fontilles, conocido como Centro Geriátrico Borja, es utilizado como residencia para la tercera edad.

Los rincones de Fontilles

La forma más recomendable de visitar Fontilles consiste en aparcar justo antes de entrar al recinto, en una pequeña explanada que encontramos a la izquierda del camino de acceso.

El primer edificio que encontramos, justo al lado del aparcamiento, data de 1924 y se corresponde con las casas del personal de servicios.

Sanatorio de Fontilles (La Vall de Laguar, Alicante).
Administración y recepción de Fontilles.

Tras avanzar unos metros vemos, de frente, la recepción y administración de Fontilles, cuyo edificio data de los años 1907 y 1918. Frente a este vemos la residencia de Jesuitas (1956), el garaje y los almacenes.

Según descendemos por el camino asfaltado, vemos diferentes zonas ajardinadas y otros edificios, entre los que destacan el teatro (1915) que ocasionalmente se utilizó como cine, la iglesia (1913) o el Hospital Ferrís (1929), el cual constituye el edificio más grande y destacable de Fontilles.

Sanatorio de Fontilles (La Vall de Laguar, Alicante).
Iglesia y teatro de Fontilles.

Podemos dar un paseo por el resto del recinto para ver otros edificios históricos. A un ritmo normal, la visita dura en torno a una hora, que por supuesto se alargará si nos entretenemos haciendo fotos de este curioso rincón del interior de Alicante cargado de historia.

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Adán Agulló

Apasionado de la montaña, el senderismo y el patrimonio cultural. Autor de los libros Sendas y Leyendas de Alicante, Rutas con historia por el entorno de Elche y Paseos con historia por la costa de Alicante.