Nocturna a la Vella desde Hondón de las Nieves

El casi aplanado sur de la provincia de Alicante cuenta, a pesar de ser notablemente menos montañoso que el interior y norte de esta provincia, con algunas sierras y masas forestales significativas, como lo son las sierras de Escalona, Orihuela o Crevillent. Por su situación geográfica y por ser la más elevada, la cumbre de esta última —la Vella; 838 msnm— constituye una perfecta atalaya desde la que se observan las extensas comarcas de la Vega Baja del Segura y el Baix Vinalopó, entre otras. Al pie de la sierra se divisa, a escasos 7 km, el municipio de Crevillent; a unos 14 km al este, Elche; a unos 30 km al sureste, el cabo de Santa Pola; a unos 60 km al sur, en días claros, las islas del maltrecho Mar Menor; y, así, un sinfín de lugares. Si de día la panorámica impresiona, de noche no es para menos, para lo cual se puede realizar una sencilla ruta nocturna desde la acogedora población de Hondón de las Nieves.

Crevillent
Crevillent, visto desde la Vella.

Uno de los motivos por los que subir desde el Hondón —desde el norte de la sierra— es el frondoso bosque mediterráneo que encontramos en esta vertiente, el cual contrasta notablemente con la poco poblada parte sur de la sierra, como ocurre en otros tantos relieves geográficos de la Península. Además, el acceso en coche desde la parte septentrional es mucho más sencillo, ya que podemos aparcar en el pueblo mismo de Hondón de las Nieves.

La ruta propuesta es de unos 12 km, se realiza en menos de 4 horas y casi todo el itinerario discurre por camino rural y pista forestal, con algún tramo asfaltado. Tiene alguna que otra pendiente, pero ninguna presenta grandes dificultades. En nuestro caso —realizamos la ruta el sábado 16 de julio de 2016— nos pusimos en marcha en torno a las 20:30, aún de día, y llegamos a la Vella sobre las 22:30, ya de noche. Tras la parada de rigor en la cumbre, donde cenamos, regresamos por otro camino situado más al oeste y, como es habitual, la bajada nos llevó menos tiempo que la subida. En la cumbre nos encontramos con un grupo de dos parejas —diría que sexagenarias— y dos niños; a la bajada nos encontramos con otros tres pequeños grupos de excursionistas que ascendían a la Vella, todos con linternas frontales y cortavientos, pues refrescó bastante. Además, la luna creciente —casi llena— nos acompañó durante toda la excursión, y, por si fuera poco, por ser el día que era (16 de julio) numerosos municipios y pedanías —incluido Hondón de las Nieves— estaban de celebración por Nuestra Señora del Carmen, por lo que pudimos ver numerosos castillos de fuegos artificiales en la lejanía.

Fuegos artificiales
Fuegos artificiales en un punto indeterminado de la Vega Baja (el zoom hizo aquí su función).

Por último, comentar que a alguno se le escapó un conejo durante la bajada, sin mayores consecuencias que las de un refresco reventado y la mochila mojada. Otro compañero no perdió la oportunidad de cazar algún que otro Pokémon, en plena sierra de Crevillent —antiguo refugio del bandolero Jaume el Barbut—. Habrá que añadir esta nueva especie al catálogo faunístico de la zona. Una zona que siempre sorprende.

Compártelo:

Adán Agulló

Apasionado de la montaña, el senderismo y el patrimonio cultural. Autor de los libros Sendas y Leyendas de Alicante, Rutas con historia por el entorno de Elche y Paseos con historia por la costa de Alicante.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies