Ruta al Molí del Salt (Benilloba) por la Senda dels Molins

Ruta al Molí del Salt (Benilloba) por la Senda dels Molins

La ruta de senderismo al Molí del Salt de Benilloba es corta, muy fácil y totalmente apta para hacer con niños y en familia.

¿Cómo llegar al Molí del Salt?

Para llegar al Molí del Salt de Benilloba, tanto desde Alicante como desde Valencia, debemos tomar la autovía A-7, dirección Alcoy. En ambos casos debemos abandonarla por la salida 442, a la altura de Cocentaina y, a continuación, seguimos por la carretera CV-790.

Esta es la forma más rápida de llegar a Benilloba, aunque desde Alicante podemos salir un poco antes, por una carretera algo estrecha y con más curvas, pero que pasa junto al castillo de Penella. Se trata de la CV-70, y es una buena opción si queremos ver esta antigua fortaleza.

En el siguiente mapa de Google se muestra la ubicación exacta a la que debemos llegar con nuestro vehículo, para hacer esta breve pero gratificante ruta al Molí del Salt de Benilloba.

Ruta al Molí del Salt de Benilloba

Longitud: 1,5 kilómetros.
Duración: 30 minutos.
Desnivel: 46 metros.
Tipo de ruta: ida y vuelta por el mismo camino.
Dificultad: baja.

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Desde el punto donde hemos aparcado, tras bajar la cuesta situada junto al camino asfaltado, comenzamos nuestra excursión hacia el inicio de la Senda del Molins, por un camino de tierra ancho y con el río Penáguila (o río Frainos) a nuestra izquierda.

No tardamos en llegar a una zona donde también se puede aparcar, donde se ensancha ligeramente el camino y justo donde este termina. A la izquierda, abajo, vemos una pequeña área recreativa, con algunas mesas de madera y árboles entre estas.

Sin bajar a las mesas, seguimos de frente para llegar al inicio de la Senda dels Molins, la cual nos conducirá al Molí del Salt de Benilloba, pasando primero por los restos de otro molino hidráulico y por un puente de piedra.

Ruta Molí del Salt (Benilloba).
Puente de piedra sobre el cañón del río Penáguila.

La senda principal no tiene posibilidad de pérdida, pues está bien definida y el itinerario es claro. Sin embargo, existen pequeñas sendas secundarias que se desvían hacia una pequeña presa o hacia el cañón del río Penáguila, lo cual no es recomendable si vamos con niños, ya que hay peligro de caída.

Desde el área recreativa, andamos una decenas de metros y, pronto, llegamos al puente de piedra que cruza el cañón del río Penáguila. Desde este punto vemos a la izquierda (oeste), los restos del Molí de les Penyes del Salt, cuya construcción se remonta al año 1852.

Sendas dels Molins (Benilloba).
Molí de les Penyes del Salt (izquierda) y río Penáguila.

Pero atención, porque este no es el Molí del Salt, sino que debemos caminar un poco más para llegar al principal atractivo de esta ruta de senderismo por Benilloba.

Tras cruzar el puente de piedra, caminamos ahora con el río Penáguila a nuestra derecha, en un tramo donde este se encañona entre paredes verticales. Unos metros más adelante la senda se encuentra escalonada, para facilitar el descenso hacia el Molí del Salt y el frondoso bosque de ribera que encontramos junto a este.

Si hacemos esta ruta senderista durante el otoño, tendremos la oportunidad de ver estos grandes chopos con su particular coloración amarilla, antes de perder las hojas por completo durante el invierno.

En la comarca del Comtat, a la cual pertenece Benilloba, existen restos de 59 molinos harineros, siendo el Molí del Salt el más característico y representativo en la actualidad. A unos metros de este encontramos la cascada que le da nombre, la cual supera un salto de unos 20 metros.

Ruta Molí del Salt de Benilloba.
Molí del Salt (Benilloba).

El Molí del Salt de Benilloba es aún más antiguo que el primero que vimos al inicio de la ruta, desde el puente de piedra. En este caso, la construcción del molino se remonta a la década de 1760 y, por entonces, era propiedad de los Condes de Revilla-Gigedo.

Este molino hidráulico y harinero fue arrendado a varios molineros durante casi un siglo, hasta que en el año 1865 fue vendido al cónsul de su Majestad Británica en el Reino de Valencia, don Benjamín Barrié Dosonié.

Pocas décadas más tarde, en 1899, el Molí del Salt pasó a ser conocido como Fàbrica de la Llum, pues fue comprado por el vecino de Benilloba Luis Orta Montpartler, para ser incorporado a los bienes de la Sociedad Eléctrica de Benilloba. Dejó entonces de ser un molino harinero, para funcionar como central hidroeléctrica.

Esta breve pero agradable ruta de senderismo termina en este punto, en el bosque de chopos del Molí del Salt. Tan solo nos queda dar media vuelta y regresar por el mismo camino, es decir, por la Senda dels Molins, hasta llegar al punto donde habíamos aparcado.

Puesto que se trata de una excursión muy corta, podemos aprovechar el resto del día para ver el pueblo de Benilloba y otros lugares cercanos, como Penàguila y el Jardín de Santos, o el Castillo de Benifallim.

¿Qué ver en Benilloba?

Como ya se ha comentado, tras la ruta al Molí del Salt merece la pena dar un paseo por el casco antiguo del pueblo de Benilloba, para conocer algunos de sus rincones de interés. En el siguiente mapa de Wikiloc se muestra una propuesta de itinerario, para ver estos lugares históricos.

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1. Iglesia de Benilloba.

Qué ver en Benilloba: iglesia.
Iglesia de Benilloba.

La Iglesia de la Natividad de Nuestra Señora de Benilloba data del siglo XVII y es de estilo neoclásico. En el interior se observan diferentes y elaborados frescos, en paredes y techo.

La fachada principal de la iglesia es sencilla, con una imagen de San Joaquín (patrón de Benilloba) sobre la puerta de acceso al templo. La torre campanario, por su parte, se sitúa a la derecha de la fachada principal.

Como dato curioso, los habitantes de Benilloba eligieron, por votación popular, a San Joaquín como patrón de la población. Esto ocurrió en el año 1647, ante la incipiente epidemia de peste que duraría hasta el año 1652.

2. Carrer Major.

Qué ver en Benilloba.
En memoria del vecino de Benilloba abatido durante la Guerra Civil.

Desde la iglesia de Benilloba, frente a la cual observamos el edificio actual del ayuntamiento de la población, podemos seguir hacia la derecha (este) por la calle Mayor, para pasear por esta calle histórica y ver los siguientes puntos de interés del itinerario.

El primer lugar que encontramos, a poca distancia de la iglesia, hace referencia a la cruenta Guerra Civil Española. Se trata de una plaza presidida por la silueta metálica de un miliciano de la CNT abatido, el benillobero Federico Antonio Borrell García, más conocido como Taino.

3. Fuente del Progreso.

Qué ver en Benilloba: fuente del Progreso.
Fuente del Progreso (Benilloba).

Seguimos caminando por la calle Mayor de Benilloba y, a muy pocos metros de la anterior plaza encontramos, a la izquierda, la Plaça de la Font, presidida por la fuente del Pogreso, la cual fue elaborada con mármol en el año 1896.

Previamente y, desde el año 1847, ya llegaba agua potable a este mismo lugar, que por entonces era el huerto del vecino Francisco Barrachina. La primera fuente se encontraba en una pared de la calle Mayor.

4. Antigua escuela.

El actual edificio que acoge el Centro de Jubilados de Benilloba fue, hasta el año 1982, una escuela para niños y niñas de la población. El edificio fue construido en el año 1929.

En la actualidad, en uno de los extremos del edificio podemos ver, en el exterior, antigua maquinaria utilizada para la molienda industrial. Tal como se puede leer en estas antiguas máquinas, fueron fabricadas por Rodes Hermanos S.A. (Alcoy).

Desde este punto, podemos callejear un poco por Benilloba, antes de regresar al punto donde habíamos aparcado. Si aún nos quedan tiempo y ganas, a continuación podemos visitar los pueblos vecinos de Benasau, Penàguila o Benifallim.

Enlaces de interés:
Barranc del Cint (Alcoy): ruta a las buitreras de la sierra de Mariola.
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Lista y mapa de rutas en la provincia de Alicante.