Las montañas que al-Azraq arrebató a Jaume I

El caudillo mahometano controló, tras la Conquista crisitana, varias montañas de la geografía valenciana.

Actualizado el 6 de julio de 2020.

Cuando hablamos de la Conquista cristiana, del que más tarde sería el Reino de Valencia, aún hay quienes creen que fue todo relativamente fácil. Y aunque así sucedió en algunas áreas del posterior reino, no ocurrió lo mismo en las montañas septentrionales de la actual provincia de Alicante, cuya compleja orografía permitió al andalusí al-Azraq «el Azul» y sus aliados resistir frente a los invasores y, además, arrebatar ciertos castillos del entorno al rey cristiano Jaume I (o Jaime I).

El primer pacto y rebelión

Tras la llegada de los conquistadores a las actuales comarcas de La Marina Alta y La Marina Baixa, los mencionados rey cristiano y caudillo musulmán firmaron un pacto en el año 1245, según el cual el primero le permitía al segundo seguir controlando seis de sus ocho castillos, bajo diferentes condiciones. Pero, al parecer, al-Azraq tenía otros planes, y rendir vasallaje a un rey cristiano no era uno de ellos.

Dos años después del citado pacto, el andalusí decidió tomar los castillos más cercanos a su territorio. La reacción cristiana no se hizo esperar. Jaume I decretó la expulsión de los musulmanes del Reino de Valencia y, según dejó escrito en el Llibre dels Fets, unos cien mil salieron hacia tierras de Castilla por Villena, aunque otros tantos resistieron y se rebelaron ante tal orden, cuyas consecuencias fueron numerosas batallas y la toma de más castillos por parte de el Azul y sus aliados.

Eugene Delacroix.
Escena que bien pudo representar al-Azraq, en alguno de sus enfrentamientos.

Lo pactado en 1245 solo comprendía los castillos y alquerías de Margarida, Xeroles, Gallinera, Perputxent, Castell y Alcalá —donde residía—, pero a partir de 1247 se hicieron con el control, además, de lugares como El Castell de Guadalest, Tàrbena, La Torre de les Maçanes, Finestrat, Torres (actual pedanía de La Vila Joiosa), Pego, Planes, Laguar, Xaló, Altea, Serra, Orxeta, Sella, Confrides, Penàguila, Pop, Calp, Polop y, ya en la actual provincia de Valencia, Rugat, Llutxent y Alfàndec.

Algunas de las montañas situadas en este extenso territorio eran, y son, las de Aitana, Serrella, Bèrnia, el Puig Campana o el Ponoig, entre otras.

La expulsión de al-Azraq

Hacia el año 1250, los cristianos ya habían recuperado numerosos lugares sublevados, aunque el astuto al-Azraq continuó controlando cierto territorio mediante treguas anuales, hasta que en 1258 uno de sus hombres de confianza le traicionó. Fue entonces cuando Jaume I decidió asediar al andalusí hasta que, transcurridos ocho días, este se rindió, no sin antes llegar a un acuerdo: sería expulsado para siempre del Reino de Valencia, pero diferentes lugares como Xaló, Altea o Polop serían cedidos a familiares suyos, mediante vasallaje.

Por entonces, las tierras de las montañas ya habían sido repartidas a diferentes señores cristianos, aunque estas seguían siendo trabajadas por los mudéjares, quienes posteriormente pagarían los tributos establecidos.

Francisco Pradilla
Algo similar debió ocurrir entre al-Azraq y Jaume I, en el año 1258.

Perseverancia hasta el final

Pero al-Azraq regresó a tierras de la Corona aragonesa, en el año 1276, con un numeroso ejército. Sus intenciones, como las de otros tantos musulmanes coetáneos, no eran otras que recuperar aquello que, hasta hacía escasas décadas, había sido suyo: sus tierras, su patria. Por desgracia para el Azul, para entonces los cristianos ya se encontraban fuertemente asentados y organizados, de modo que la nueva rebelión fue mitigada en apenas unos meses.

El caudillo musulmán encontró su propia muerte durante la Batalla de Alcoy, donde, según la leyenda, apareció San Jorge montado en su caballo blanco para dar fin a la vida del hoy mitificado al-Azraq. Sobre este personaje histórico se han escrito varias novelas, en los últimos años, como las firmadas por Just I. Sellés o Juan Arroyo.

Al-Azraq. Un ejemplo paradigmático de resistencia y perseverancia hasta el final. Pero los tiempos y las fronteras cambian, y pensar que las actuales permanecerán en el tiempo es un error. La Historia se escribe día a día.

Bibliografía:
· TORRÓ ABAD, Josep: El naixement d’una colònia: dominació i resistència a la frontera valenciana (1238-1276), Publicacions de la Universitat de València, València, 2006.


Estos y otros datos interesantes se recogen en el libro Paseos con historia por la costa de Alicante, disponible online y en librerías.

LibroPaseosCostaAlicante
Compártelo:

Adán Agulló

Apasionado de la montaña, el senderismo y el patrimonio cultural. Autor de los libros Sendas y Leyendas de Alicante, Rutas con historia por el entorno de Elche y Paseos con historia por la costa de Alicante.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies