10 lugares esenciales que ver en Altea (Alicante)

Bellos callejones peatonales en el casco histórico y fascinantes parajes naturales son algunos de los rincones que ver en Altea.

Actualizado el 8 de julio de 2019.

La tranquila villa de Altea es conocida por ser el lugar de la Costa Blanca que numerosos artistas, sobre todo plásticos, eligen como lugar de residencia e inspiración. También es conocida, sencillamente, por su fascinante y brillante perfil urbano: de color blanco, el cual se erige sobre un pequeño cerro, a escasos metros del mar Mediterráneo y coronado por la emblemática Iglesia de Nuestra Señora del Consuelo, cuyo campanario y cúpulas azules se pueden ver desde casi todo el término municipal. Merece la pena pasar unos días por el entorno, pues hay multitud de fascinantes lugares que ver en Altea.

Qué ver en Altea.

1. Plaza de la Iglesia.

Se encuentra en el punto más elevado del cerro sobre el que se erige el núcleo urbano de Altea y constituye el eje vertebrador de la antigua villa amurallada. En torno a esta plaza encontramos algunas de las calles más emblemáticas del municipio, como son las calles Mayor, San José y San Miguel. La actual Iglesia de Nuestra Señora del Consuelo data de principios del siglo XX, aunque el templo original se remonta al siglo XIV, que por entonces estaba ubicado junto al desaparecido castillo, demolido en el siglo XIX.

Altea
Iglesia de Altea desde la calle San Miguel.

2. Bellaguarda.

Se trata del barrio más antiguo del actual núcleo urbano de Altea, el cual surgió en torno a una pequeña fortificación cristiana cuyo origen se remonta al siglo XIII. Constituía un núcleo independiente de la antigua Altaya (Altea la Vella, hoy pedanía) y, de la misma época, data el Molino de Bellaguarda, que quedó rodeado por la posterior población de Altea, a partir del siglo XVII. Desde la Torre de Bellaguarda (rehabilitada en el año 1990, libremente) se observa una bonita panorámica de Altea y la sierra de Bernia.

Bellaguarda (Altea)
Bellaguarda (Altea).

3. Altea la Vella.

Altea la Vieja (Altea la Vella) era la antigua Altaya islámica, la cual constituye el asentamiento primigenio de Altea, ubicada a los pies de la sierra de Bernia. Con frecuencia se confunde el término Bella con Vella y, aunque efectivamente Altea es sobradamente bella, Altea la Vella hace referencia a este enclave original (hoy pedanía), que dio lugar a la actual Altea.

Altea la Vella se encuentra a menos de 4 kilómetros del núcleo urbano principal, es decir, de Altea. En el mismo lugar hubo un asentamiento de origen íbero, donde más tarde se fundaría el poblado islámico de Altaya y, tras la Conquista cristiana en el siglo XIII, pasó a ser conocida como Altea. Esta siguió bajo control islámico durante algunos años, mediante vasallaje al rey Jaime I, debido a rebeliones capitaneadas por el popular al-Azraq. En el siglo XVI quedó deshabitada y en ruinas, y no se repobló hasta finales del XVII, cuando ya se había comenzado a formar la nueva Altea en su emplazamiento actual. Cómo llegar a Altea la Vella.

Altea la Vella
Altea la Vella.

4. Cap Negret de Altea.

Este pequeño cabo es uno de los rincones imprescindibles que ver en Altea. Recibe este nombre debido al color negro de sus rocas basálticas, de origen volcánico. Junto a Cap Negret encontramos una playa fósil (cala del Soio) y dos búnkeres (casamatas) de la Guerra Civil Española, así como un pequeño puerto deportivo junto al cual podemos ver el palacete academicista de Villa García, de finales del siglo XIX.

Qué ver en Alte: Cap Negret.
Cap Negret y, detrás, Altea.

5. L’Olla d’Altea.

La pedanía alteana de l’Olla alberga algunas de las playas más tranquilas del municipio. En estas encontramos el islote de l’Olla, a unos 500 metros de la costa, los restos de un antiguo cuartel de Carabineros, o la ecléctica Casa Gadea (de finales del siglo XIX), entro otras cosas. En la pequeña isla de l’Olla, y en torno a esta (en el fondo marino), se hallaron vestigios de épocas romana e islámica.

L'olla d'Altea
Morro de Toix visto desde l’Olla.

6. Desembocadura del río Algar.

El río Algar nace en la sierra del Ferrer, a unos 12 kilómetros de su desembocadura, donde se produjeron los primeros asentamientos humanos del área de Altea. Además, hasta la llegada de la electricidad, sus aguas se aprovechaban para mover la maquinaria de diferentes molinos hidráulicos, datados entre los siglos XVII y XVIII. Algunos de los cuales aún se mantienen en pie, como los de l’Horta, de Benimussa o de la Torre.

Algar
Camino rural junto a la desembocadura del río Algar.

7. Sierra de Bernia.

Se encuentra al norte de Altea la Vella y, con 1126 metros de altitud, constituye el mirador por excelencia de la bahía de Altea. Alberga increíbles lugares como el Forat (agujero), los restos del Fort (fuerte) del siglo XVI, o la propia cumbre, donde hubo una torre de origen islámico.

El Forat es un estrecho túnel, de unos 20 metros de longitud, que atraviesa la parte alta de la sierra de Bernia, de norte a sur. El extremo sur de este túnel forma una amplia cueva desde la que se observa una espectacular panorámica de las bahías de Altea y Benidorm, así como de varias montañas de Alicante, como el Puig Campana o el Ponoig.

Fort de Bèrnia
Fort de Bèrnia y, al fondo, los montes del Puig Campana y el Ponoig.

8. Puentes del Mascarat.

Conjunto de puentes erigidos entre los siglos XIX y XX para salvar el vertiginoso barranco Salado, el cual dificultaba notablemente, antaño, las comunicaciones entre las comarcas de La Marina Alta y La Marina Baixa, que se debían realizar por el collado de Calp (o del Mascarat). El primer puente se construyó en las décadas de 1870 y 1880, se encuentra a 60 metros del lecho del barranco y, desde el año 1967, está fuera de servicio, ya que fue sustituido por un nuevo puente, doble.

Mascarat
Puentes del Mascarat.

9. Portales Nou y Vell.

Eran las antiguas puertas de acceso a la villa de Altea, cuya muralla estaba formada por las propias casas, adosadas entre sí y con fachada frontal intramuros. El Portal Nou es también conocido como Puerta del Mar y se abrió en el siglo XVIII, para permitir el acceso al recinto amurallado desde el barrio marinero. El Portal Vell se remonta a los albores del siglo XVII y es también conocido como Porta de les Hortes, de Valencia o de Baix. Conectaba el antiguo camino Real con la calle Mayor de Altea, que asciende directa a la plaza de la Iglesia. Ambos portales son lugares esenciales que ver en Altea y su casco histórico.

Que ver en Altea: Portal Vell.
Portal Vell de Altea.

10. Playa de Cap Blanch.

Se trata de la playa situada al sur de Altea, entre el puerto y la playa de l’Albir (l’Alfàs del Pi). No es de arena sino de cantos rodados, los cuales se utilizaron en la década de 1980 para pavimentar algunas calles de Altea.

Cap Blanch
Serra Gelada vista desde la playa de Cap Blanch (Altea).

Estos y otros datos interesantes se recogen en el libro Paseos con historia por la costa de Alicante, disponible online y en librerías.

Paseos con historia por la costa de Alicante
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Adán Agulló

Apasionado de la montaña, el senderismo y el patrimonio cultural. Autor de los libros Sendas y Leyendas de Alicante, Rutas con historia por el entorno de Elche y Paseos con historia por la costa de Alicante.

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